Materiales necesarios para plantar un nenúfar: cesta de plantación, rizoma, tierra arcillosa, fertilizante y grava.

Plantar un nenúfar (Nymphaea) es el primer paso para transformar un estanque en un ecosistema vibrante y hermoso. La respuesta directa a cómo plantarlo correctamente reside en dos secretos: utilizar un contenedor específico para plantas acuáticas y rellenarlo con tierra pesada y arcillosa, nunca con sustrato universal ligero. Dominar esta técnica de plantación contenida es la garantía de un agua cristalina y una planta que se establecerá con vigor para ofrecer años de flores espectaculares.

Este es un desglose detallado del proceso de plantación que introdujimos en nuestra guía completa sobre Nenúfares y Lirios de Agua.

Elegir el Contenedor Adecuado: La Cesta de Plantación

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Nunca se debe plantar un nenúfar directamente en el fondo de un estanque revestido de lona, ya que sus vigorosos rizomas podrían perforarla. Se plantan en contenedores que luego se sumergen. La mejor opción es una cesta de plantación acuática. Estas cestas, generalmente de plástico negro, están perforadas con pequeños agujeros o ranuras. Esto permite que el agua y los gases circulen alrededor de las raíces, previniendo la anoxia (falta de oxígeno) y fomentando un sistema radicular más sano que si estuviera en una maceta sólida sin agujeros.

Elige una cesta ancha y relativamente poco profunda, de al menos 30-40 cm de diámetro, para dar espacio al rizoma a que se extienda horizontalmente.

El Sustrato: La Clave para un Agua Clara

Técnica correcta para posicionar un rizoma de nenúfar en una cesta de plantación antes de cubrirlo con tierra.

El error más grave y que causa más problemas es usar un sustrato de plantación comercial ligero, sustrato universal o cualquier mezcla rica en turba o compost. Este tipo de material es menos denso que el agua, por lo que flotará, se deshará y enturbiará tu estanque durante meses. Además, la descomposición de su alta carga orgánica liberará un exceso de nutrientes que provocará una explosión de algas ("agua verde").

Los nenúfares necesitan una tierra pesada, densa y de grano fino, similar al barro del fondo de un lago. Las mejores opciones son:

  • Tierra Arcillosa de Jardín: Si tu jardín tiene una tierra pesada y arcillosa (y estás seguro de que no contiene herbicidas ni pesticidas), es la opción ideal y gratuita.
  • Sustrato Acuático Comercial: Los centros de jardinería venden bolsas de "sustrato para plantas acuáticas" ya preparado, que es esencialmente una tierra arcillosa pesada.

La Plantación del Rizoma: Paso a Paso

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  1. Prepara la Cesta: Si tu cesta tiene agujeros muy grandes, puedes forrarla con un trozo de arpillera para evitar que la tierra se escape inicialmente.
  2. Añade el Fertilizante: En el fondo de la cesta, mezcla unas tabletas de fertilizante de liberación lenta específicas para plantas acuáticas con la primera capa de tierra. Esto proporcionará alimento a la planta durante los primeros meses.
  3. Rellena con Sustrato: Llena la cesta hasta 3/4 de su capacidad con la tierra arcillosa pesada y humedécela ligeramente.
  4. Posiciona el Rizoma: Esta es la parte técnica. Para un nenúfar resistente, coloca el rizoma en horizontal, apoyado contra un lado de la cesta. El punto de crecimiento o "corona" (de donde ves que brotan las pequeñas hojas) debe apuntar hacia el centro de la cesta en un ángulo de 45°. Esto le da al rizoma todo el diámetro de la cesta para crecer a lo largo de la temporada.
  5. Cubre y Compacta: Añade más tierra, dejando la corona del rizoma justo a ras de la superficie del sustrato. Compacta muy bien la tierra alrededor del rizoma para que quede firmemente anclado.

El secreto de los profesionales para un agua cristalina es el "sellado" final de la cesta. Una vez plantado y compactado, añade una capa de 1-2 cm de arena gruesa sobre la tierra. Sobre la arena, añade una capa final de 2-3 cm de grava o guijarros, asegurándote de no cubrir la corona de la planta. Esta doble capa actúa como una barrera de peso que impide que la tierra se escape y, crucialmente, evita que los peces, como los Koi, escarben y desentierren el rizoma.

La Inmersión Gradual

Aplicación de una capa de grava sobre la tierra en una cesta de nenúfar para evitar que el sustrato enturbie el agua del estanque.

No sumerjas la cesta a su profundidad final de inmediato. Primero, riega la cesta desde arriba para asentar todo. Luego, colócala en una zona poco profunda del estanque, de modo que solo unos 10-15 cm de agua cubran la parte superior de la cesta. A medida que las primeras hojas crezcan y lleguen a la superficie, podrás bajar gradualmente la cesta a su posición definitiva, que suele ser una profundidad de entre 30 y 60 cm.

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