Una de las mayores alegrías de tener una Costilla de Adán madura es su generosidad para ser multiplicada. La respuesta directa a cómo propagar una Monstera es sorprendentemente simple: a través de esquejes de tallo. El secreto del éxito no reside en la hoja, sino en asegurarse de que tu esqueje contenga al menos un nudo, el pequeño bulto en el tallo de donde emergen las hojas y las raíces aéreas. Este nudo es el centro de vida desde el cual crecerán las nuevas raíces. En esta guía detallada, te enseñaremos el método infalible para clonar tu Monstera y llenar tu casa de su belleza tropical.
La poda para controlar el tamaño, que mencionamos en nuestra guía completa sobre la Costilla de Adán, es la oportunidad perfecta para obtener esquejes.
Entendiendo la Anatomía: El Poder del Nudo
Antes de cortar, es vital entender de dónde surgirá la nueva vida. A diferencia de algunas suculentas, una simple hoja de Monstera no enraizará. Necesitas una porción del tallo principal. Busca los nudos, que son las articulaciones engrosadas a lo largo del tallo. De cada nudo crece una hoja y, a menudo, una raíz aérea. Es en este nudo donde se concentran las células meristemáticas, capaces de diferenciarse y crear un nuevo sistema de raíces.
El Momento Ideal para la Propagación
El mejor momento para tomar esquejes es durante la temporada de crecimiento activo de la planta, es decir, en primavera o verano. En esta época, la planta está llena de energía y hormonas de crecimiento, lo que acelerará drásticamente el proceso de enraizamiento. Aunque es posible propagarla en otras épocas, tardará mucho más.
Paso a Paso: La Técnica de Propagación Infalible
Paso 1: Seleccionar y Cortar el Esqueje
Busca en tu planta madre un tallo sano y vigoroso que tenga varias hojas.
- Localiza tu Nudo: Elige un segmento del tallo que tenga al menos 1-2 hojas y, idealmente, una pequeña raíz aérea ya visible.
- Prepara tus Herramientas: Usa unas tijeras de podar afiladas, un cuchillo limpio o un cúter. Es crucial que la herramienta esté esterilizada con alcohol para prevenir la transmisión de enfermedades a la planta madre y al esqueje.
- Realiza el Corte: Haz un corte limpio en el tallo, aproximadamente 2-3 cm por debajo del nudo que has elegido.
Paso 2: Enraizar en Agua (El Método Más Visual y Gratificante)

Este es el método más popular para los principiantes porque te permite ver el progreso de las raíces día a día.
- Coloca tu esqueje recién cortado en el recipiente con agua.
- Asegúrate de que solo el tallo y el nudo estén sumergidos, pero que las hojas queden fuera del agua.
- Sitúa el recipiente en un lugar cálido y con luz indirecta muy brillante.
- En un plazo de 2 a 4 semanas, deberías empezar a ver cómo emergen las raíces blancas y gruesas del nudo.
Paso 3: El Trasplante a Tierra

Espera a que las nuevas raíces tengan al menos 5-7 cm de longitud y hayan empezado a desarrollar algunas raíces secundarias más finas. Este es el momento de pasar tu esqueje a su hogar definitivo.
Planta el esqueje en una mezcla de sustrato bien drenante (como la de la planta madre) y riégalo a fondo. Durante las primeras semanas, mantén el sustrato consistentemente húmedo (pero no empapado) para ayudar a las raíces a aclimatarse de su vida acuática a la terrestre.
Alternativa: Enraizamiento Directo en Sustrato o Musgo Sphagnum
Si bien enraizar en agua es popular, algunos puristas prefieren enraizar directamente en un medio sólido, ya que evita el shock del trasplante. El proceso es similar: toma el esqueje, opcionalmente sumerge la base en hormona de enraizamiento, y plántalo directamente en una maceta con una mezcla muy aireada y húmeda de sustrato y perlita, o en musgo sphagnum húmedo. Cubre la maceta con una bolsa de plástico para crear un invernadero y mantener una alta humedad hasta que enraíce.