Ficha de Cultivo
El cultivo de la patata (Solanum tuberosum) es, sin duda, uno de los proyectos más gratificantes y productivos que puedes emprender en tu huerto. La respuesta directa a cómo cultivar patatas con éxito se basa en tres pilares innegociables: un suelo extremadamente suelto y rico en potasio, una exposición a pleno sol y, sobre todo, la técnica del aporcado constante para proteger los tubérculos de la luz solar. Dominar estos aspectos técnicos garantiza una cosecha de tubérculos grandes, sanos y con un sabor que nada tiene que ver con las compradas en el supermercado. En esta guía enciclopédica, exploraremos desde la pre-germinación hasta el almacenamiento invernal.
Conociendo al Tubérculo: Tipos de Patatas y Variedades
Antes de enterrar el primer brote, es vital entender que no todas las patatas sirven para lo mismo ni se cultivan en la misma época. La clasificación principal se basa en su ciclo de maduración:
- Patatas Tempranas o Nuevas: Tienen un ciclo corto (90-110 días). Se siembran a finales del invierno y se consumen rápido, ya que su piel es fina y no aguantan mucho tiempo almacenadas.
- Patatas de Media Estación: Su ciclo dura entre 120 y 150 días. Son las más versátiles y equilibradas.
- Patatas Tardías o de Consumo: Tienen un ciclo largo (hasta 200 días). Se siembran en primavera para cosechar en otoño. Son las mejores para almacenar durante todo el invierno debido a su piel gruesa y bajo contenido en agua.
Variedades según su uso culinario
Desde el punto de vista botánico, la cantidad de almidón determina la textura. Las variedades cerosas (como la Kennebec o Red Pontiac) son ideales para cocer o ensaladillas, mientras que las harinosas (como la Agria o Bintje) son las reinas de las patatas fritas y purés.
El Primer Paso: La Pre-germinación
A diferencia de otras hortalizas, la patata no se suele sembrar de semilla botánica, sino usando el propio tubérculo como "semilla".
Preparación del Suelo: El Lecho de los Tubérculos

La patata es una planta exigente que necesita "comer" bien y, sobre todo, respirar. El suelo debe ser profundo y estar muy bien trabajado.
Textura: El suelo ideal es el franco-arenoso. Si tu suelo es muy arcilloso, debes añadir arena de río o grandes cantidades de compost para evitar que los tubérculos se deformen o se pudran por exceso de humedad.
Nutrición: Las patatas son amantes del potasio y el fósforo. Evita el exceso de nitrógeno, que producirá plantas gigantes pero patatas diminutas. El estiércol debe estar muy bien descompuesto (mínimo un año) o podrías quemar los brotes jóvenes.
La Siembra Paso a Paso
- Cava los surcos: Deben tener una profundidad de unos 10-15 cm.
- Distancia: Deja unos 35-40 cm entre patatas y unos 70 cm entre surcos. La patata necesita espacio para expandirse.
- Posicionamiento: Coloca el tubérculo con los brotes mirando hacia el cielo. Si la patata es muy grande, puedes cortarla en trozos, asegurándote de que cada trozo tenga al menos dos brotes y dejando que el corte seque al aire 48 horas antes de plantar.
- Cubre: Tapa con unos 5 cm de tierra inicialmente.
El Secreto de la Cosecha: El Aporcado o Calzado
Esta es la labor de mantenimiento más importante. Cuando la planta alcance unos 20 cm de altura, debes amontonar tierra alrededor del tallo, cubriendo la mitad de la planta. Debes repetir este proceso un par de veces durante el cultivo.
¿Por qué es vital el aporcado?
- Evita la Solanina: Si las patatas en formación quedan expuestas a la luz, se vuelven verdes. Ese color verde es clorofila, pero indica la presencia de solanina, un alcaloide tóxico. El aporcado mantiene los tubérculos en oscuridad total.
- Aumenta el Espacio: Al añadir tierra, creas un mayor volumen de suelo suelto para que nazcan nuevas patatas de los tallos enterrados.
- Control de Malas Hierbas: Al remover la tierra, eliminas la competencia.
Riego y Fertilización: Consistencia y Nutrientes
El riego debe ser constante pero nunca excesivo. El momento más crítico es cuando la planta está en flor, ya que es cuando los tubérculos están engordando a máxima velocidad. Un estrés hídrico en este momento resultará en patatas pequeñas o con grietas. Utiliza preferiblemente riego por goteo para no mojar el follaje.
Plagas y Enfermedades: La Batalla del Huerto
Las patatas pertenecen a la familia de las solanáceas, por lo que comparten enemigos con tomates y pimientos.
- Escarabajo de la Patata (Leptinotarsa decemlineata): Un insecto rayado muy voraz. La mejor solución en huertos pequeños es la retirada manual de adultos y huevos (de color naranja, en el envés de las hojas).
- Mildiu: Un hongo que aparece con mucha humedad y calor. Provoca manchas marrones que parecen quemaduras. Se previene con buena aireación y tratamientos con cobre o cola de caballo.
Cosecha y Almacenamiento

Sabrás que las patatas están listas cuando la parte aérea de la planta comience a amarillear y secarse. Si quieres patatas para consumir en el día, puedes cosechar en cuanto la planta florezca ("patatas primor"). Si las quieres para guardar, corta los tallos cuando estén secos y espera 15 días antes de desenterrarlas; esto ayuda a que la piel se endurezca.
Para desenterrarlas, usa una horca de cavar, introduciéndola lejos del centro de la planta para no pinchar los tubérculos. Guárdalas en un lugar oscuro, fresco y bien ventilado. Nunca las guardes en el frigorífico, ya que el frío convierte el almidón en azúcar, alterando su sabor y textura al cocinar.