La Boca de Dragón (Antirrhinum majus) es una de las flores más gratificantes para empezar desde semilla, ofreciendo una increíble gama de colores y alturas. La respuesta directa a cómo sembrarlas con éxito es: empieza los semilleros en el interior de 6 a 8 semanas antes de la última helada. Esta siembra anticipada es el secreto para tener plantas robustas y listas para una floración espectacular en primavera, su estación favorita. Aunque la siembra directa es posible, empezar en un entorno controlado te dará una ventaja enorme y resultados mucho más fiables.
La siembra es el primer paso en el viaje del cultivo que describimos en nuestra guía completa sobre la Boca de Dragón.
¿Por Qué Empezar en Semilleros de Interior?
Las semillas de boca de dragón son diminutas y las plántulas son delicadas en sus primeras etapas. Empezar en interior te da control total sobre las condiciones:
- Protección: Las plántulas están a salvo de las inclemencias del tiempo, las babosas y los pájaros.
- Germinación Óptima: Puedes proporcionar la temperatura y la humedad constantes que necesitan para germinar de forma uniforme.
- Temporada Extendida: Es la ventaja más importante. Te permite tener plantas ya desarrolladas y listas para florecer en cuanto el clima exterior sea favorable.
El Calendario de Siembra: Clima Fresco en Mente

Las bocas de dragón son plantas de clima fresco. No aman el calor intenso del verano. Por lo tanto, el calendario de siembra está diseñado para que florezcan en primavera y otoño.
- Siembra Principal (para floración de primavera/verano): Inicia los semilleros en el interior a finales del invierno, unas 6-8 semanas antes de tu fecha de última helada.
- Siembra Secundaria (para floración de otoño): En muchos climas, puedes hacer una segunda siembra a mitad del verano para tener plantas frescas listas para una segunda oleada de flores en el otoño.
Paso a Paso: La Técnica de Siembra en Semilleros
Paso 1: Preparar el Material
Necesitarás una bandeja de semilleros con celdas, una cúpula de humedad, y un sustrato para semilleros de alta calidad. Humedece el sustrato antes de llenar las celdas.
Paso 2: La Siembra
- Esparce 2-3 semillas sobre la superficie del sustrato en cada celda.
- No las cubras con sustrato. Simplemente presiona muy suavemente con el dedo para asegurar un buen contacto con la tierra. Puedes espolvorear una capa finísima de vermiculita por encima, que ayuda a retener la humedad sin bloquear la luz.
- Pulveriza suavemente con agua, coloca la cúpula de humedad y sitúa la bandeja en un lugar cálido. La germinación suele tardar entre 10 y 14 días.
El Cuidado de las Plántulas: La Fase Crítica

Una vez que los primeros brotes verdes aparecen, comienza el verdadero trabajo.
- Luz, Luz y Más Luz: En cuanto germinen, retira la cúpula y colócalas inmediatamente bajo una fuente de luz intensa. Un alféizar soleado no es suficiente en invierno; el uso de luces de cultivo LED es casi indispensable para evitar que las plántulas se ahílen.
- Aclareo: Cuando las plántulas tengan su primer par de hojas verdaderas, elige la más fuerte de cada celda y corta las demás a ras de suelo.
- Riego: Riega por la base, añadiendo agua a la bandeja inferior, para mantener el follaje seco y prevenir enfermedades.
Aclimatación y Trasplante al Jardín
Unas dos semanas antes de trasplantarlas al exterior (después de que haya pasado todo riesgo de heladas fuertes), debes aclimatarlas. Saca las plántulas al exterior durante una hora el primer día en un lugar protegido, y ve aumentando gradualmente el tiempo que pasan fuera durante 7-10 días. Este proceso las endurece y previene el shock del trasplante. Trasplanta a su ubicación final a pleno sol, en un suelo rico y bien drenado.