La planta de romero (Salvia rosmarinus) es mucho más que una simple hierba aromática; es el alma del jardín mediterráneo. Su fragancia resinosa transporta instantáneamente a colinas soleadas, su follaje perenne en forma de aguja aporta textura durante todo el año y sus delicadas flores azules son un imán para las abejas. Es una planta que encarna la resiliencia: resistente a la sequía, a las plagas y a la negligencia. Sin embargo, a pesar de su dureza, muchos jardineros se enfrentan al mismo problema: un romero que, con el tiempo, se convierte en un esqueleto leñoso y despoblado. El secreto para evitarlo es simple: entender y respetar sus orígenes. En esta guía definitiva y enciclopédica, desentrañaremos todos los secretos del cultivo y cuidado del romero, asegurando que tu planta se mantenga densa, aromática y productiva durante décadas.
Más Allá del Clásico: Explorando los Tipos de Romero

Aunque la imagen clásica es la de un arbusto erguido, el mundo del romero es más diverso. Conocer los tipos te ayudará a elegir el perfecto para tu espacio.
- Romero Erguido (Salvia rosmarinus): Es el más común. Crece como un arbusto vertical que puede alcanzar 1.5-2 metros de altura. Es ideal para formar setos bajos, como espécimen en un jardín de hierbas o en macetas grandes. Cultivares como 'Tuscan Blue' son especialmente vigorosos.
- Romero Rastrero o Postrado (Salvia rosmarinus Prostratus Group): Esta variedad tiene un hábito de crecimiento horizontal y colgante. En lugar de crecer hacia arriba, sus ramas se extienden por el suelo o caen en cascada. Es la opción perfecta para cubrir muros de contención, rocallas o para derramarse desde grandes macetas colgantes.
Luz: Un Adorador del Sol Incondicional
El primer y más importante requisito del romero es el sol. No es una sugerencia, es una demanda. Para un crecimiento compacto, un follaje sano y, sobre todo, para maximizar la producción de los aceites esenciales que le dan su potente aroma, el romero necesita pleno sol. Esto se traduce en un mínimo de 6 a 8 horas de luz solar directa e intensa cada día. Un romero plantado en semisombra sobrevivirá, pero será una versión pálida de sí mismo: crecerá de forma larguirucha (etiolada), con tallos débiles, hojas espaciadas y será mucho más propenso a enfermedades fúngicas como el oídio. La ubicación es el 90% del éxito.
Sustrato y Riego: El Dúo Dinámico del Drenaje
Si el sol es el motor del romero, el drenaje es su chasis. El romero evolucionó en suelos pobres, arenosos y calcáreos de las costas mediterráneas. Odia la riqueza y aborrece la humedad estancada.
El sustrato debe ser ligero, poroso y que drene a la velocidad de la luz. Una mezcla ideal es tierra de jardín con una buena parte de arena gruesa y perlita. Para macetas, un sustrato para cactus y suculentas es una base excelente. Riega abundantemente, hasta que el agua salga por los agujeros de drenaje, y luego deja que el sustrato se seque por completo antes de volver a plantearte regar.
La Poda: El Arte de Prevenir la Vejez Leñosa
Una planta de romero sin podar está destinada a la lignificación. Con el tiempo, la base se convertirá en madera dura y desnuda, con solo unos pocos brotes verdes en las puntas. La poda regular es la única forma de mantenerlo joven y denso.
Del Jardín a la Cocina: Cosecha y Usos del Romero

Cosechar romero no solo te proporciona un ingrediente fresco, sino que también cuenta como una poda ligera que beneficia a la planta.
Cómo y Cuándo Cosechar:
Puedes cosechar ramitas de romero durante todo el año. Sin embargo, el aroma y el sabor son más intensos justo antes de la floración. Utiliza siempre tijeras limpias y corta las puntas de los tallos, nunca más de un tercio de la longitud total de la rama. Cosechar por la mañana, después de que el rocío se haya secado, es ideal.
Usos Culinarios y Aromáticos:
- En la Cocina: Es el compañero perfecto de carnes asadas (cordero, pollo, cerdo), patatas, panes focaccia y para aromatizar aceites y vinagres.
- Para Conservar: Para secar el romero, simplemente cuelga los ramilletes boca abajo en un lugar oscuro, seco y bien ventilado durante un par de semanas.
- En el Hogar: Las ramas secas se pueden usar en saquitos para perfumar armarios o quemar como incienso natural.
Resolución de Problemas Comunes del Romero
- "Mi romero tiene las hojas amarillas": Esta es casi siempre una señal de exceso de riego o mal drenaje. Las raíces se están asfixiando. Reduce el riego inmediatamente y comprueba que la maceta o el suelo drenen correctamente.
- "Las puntas de las ramas están marrones y secas": Esto suele indicar lo contrario: falta de agua. Aunque es resistente a la sequía, una planta joven o en una maceta expuesta a mucho sol y viento puede secarse por completo.
- "Tiene un polvo blanco en las hojas": Eso es oídio, un hongo que aparece por falta de sol y mala circulación de aire. Mueve la planta a un lugar más soleado y ventoso y poda para abrir su centro.
Propagación por Esquejes: Romero Infinito
Crear nuevas plantas de romero es increíblemente fácil. El mejor momento es a finales de primavera o principios de verano.
- Corta un tallo joven y flexible de unos 10-15 cm de longitud.
- Retira las hojas de la mitad inferior del tallo.
- Inserta el esqueje en una maceta pequeña con un sustrato muy ligero y húmedo (50% turba, 50% perlita).
- Colócala en un lugar con luz indirecta. En 4-8 semanas, habrá desarrollado raíces.
Plagas, Enfermedades y Toxicidad
El romero es muy resistente a las plagas. Su principal problema es el oídio si hay poca circulación de aire y alta humedad. En cuanto a la toxicidad, la planta de romero es considerada no tóxica para perros y gatos, siendo una de las hierbas más seguras para tener en casa. Su dificultad es muy fácil, siempre que se le proporcione las dos cosas que más ama: sol implacable y un suelo que nunca se encharque.